Con las rubias arenas de alfombra,
la vista aleteando en el manto azul
de olas que juguetean, donde el horizonte
abrazado al celeste, desafía la mirada.
*
Todo es paz y todo calma,
la brisa es caricia que enamora;
asombrado de tanta vida,
el verde en las pupilas, estalla.
*
Las aves por miles alegres
danzan su vuelo inocente,
son urdimbre de vidas breves
vividas en el canto leve.
*
Sólo una suave ola, sola
encalla en mi vista dormida,
nada dice ni pide nada,
pero me susurra y llama.
*
A mi alrededor la gente absorta,
en su mundo de móviles y nada,
no ven -no pueden ver- la presencia
que de luz, a mi ser inunda toda.
*
Del turquesa de las aguas, ingrávida
te levantas blanca y etérea,
evanescente figura en suaves gasas,
los cobrizos cabellos flamean en llamas
arde refulgente el iris de la verde mirada,
¡eres tú, Princesa Samara!
*
Oh Princesa de las aguas esmeralda,
has llegado en música del alma,
para inundarme de poesía,
para devolverme la vida,
¡sólo tú, Princesa Samara!

Samara: nombre propio de origen hebreo, significa "Elegida de Dios"